Conmemoración 73º Aniversario Masacre del Seguro Obrero

El día sábado 3 de septiembre se llevó a cabo una nueva jornada de actividades en conmemoración del infame asesinato de los mártires nacionalsocialistas chilenos. La fecha para su realización fue determinada en consideración de la mayor disponibilidad de los permisos quela Intendenciade Santiago debía conceder para el efecto, además de permitir una mayor facilidad a los camaradas de otras regiones para viajar a la capital de manera oportuna.
La primera actividad realizada consistió en una marcha desde el punto de encuentro, establecido en Paseo Ahumada con Alameda a las 11:00 horas, hasta la ex Torre del Seguro Obrero (actual Ministerio de Justicia), en donde se encuentra ubicada la placa en homenaje al sacrificio de los mártires.
Mientras los asistentes se reunían en el punto de encuentro, un grupo de estudiantes que se manifestaban por demandas educacionales transitó por el espacio en donde nos encontrábamos ubicados. Hubo completo orden, y sin perjuicio de la tensión que a ratos se podía percibir por parte de las personas de cada grupo, no mediaron provocaciones de algún tipo y los manifestantes circularon sin problema.
La marcha se desarrolló con completo éxito. Fue desplegado un lienzo con la leyenda: “A 73 años de la Masacre del Seguro Obrero, Frente Orden Nacional saluda a los mártires”, y frente a él avanzaron las grises columnas de los militantes del Movimiento, junto a postulantes y simpatizantes que asistieron al homenaje. Gracias a la ayuda de Carabineros, el tránsito fue interrumpido para que nuestra formación avanzase en orden y sin complicaciones, volviendo a pintar de gris las calles chilenas que alguna vez, hace más de 70 años, eran testigo fiel de las marchas del Nacionalsocialismo.
Una vez que se llegó al sector en donde se encuentra ubicada la placa de los mártires, los asistentes se situaron frente a ella. Hecho esto, el maestro de ceremonia procedió a dar lectura a una reseña histórica relatando el contexto político y social de los años en que el Movimiento Nacional Socialista de Chile intervino con su acción, cambiando para siempre el rumbo del devenir de los hechos. Posteriormente, se hizo entrega de una ofrenda floral, ubicándola junto a la placa, y procedió a dar lectura a la lista de los nombres de los 59 mártires; tras cada nombre pronunciado, los asistentes con brazo derecho extendido hacia la placa, gritaban: “¡Presente!”. Cada grito era un golpe al Sistema; cada rugir unísono de nuestros camaradas era un trueno que inquietaba la ridícula paz en que hoy viven nuestros políticos; cada exclamación en nombre de los mártires azotaba la ignorancia del Palacio de la Moneda, que a unos cuantos metros presenciaban nuestro homenaje a las víctimas de la Derecha anti chilena.
Finalizada esta actividad, los asistentes se dirigieron al Cementerio General, en donde a las 14:00 horas se daría inicio a la segunda parte de la jornada dedicada al sacrificio de nuestros camaradas.
Nuevamente se formaron las columnas grises, las que marcharon desde la entrada del cementerio hasta el Monolito del Seguro Obrero. Las personas que ese día hacían visita a sus difuntos no pudieron ser indiferentes ante la avanzada de nuestras banderas y estandartes nacionalsocialistas.
Habiendo llegado a nuestro destino, las tropas se dispusieron en torno al monolito para dar comienzo a la ceremonia. Se volvió a repetir la lista de los nombres de los mártires, siempre seguido del grito que a viva voz que los asistentes dedicaban a los caídos.
Luego, se siguió con los discursos que habían preparado algunos de los asistentes. Una muy especial participación fue la que hicieron dos familiares de uno de los mártires: Herminia y María Jorge. Su presencia y sus palabras llenaron de emotividad la ceremonia, pues era una parte de esos camaradas la que nos acompañaba en nuestro homenaje. También discursaron algunas de las autoridades de Frente Orden Nacional, entre ellas, el Director del Frente del Trabajo, el Director de Sede Santiago, el Director Nacional de Doctrina y el Jefe Nacional de FON.
Finalizados los discursos, se hizo entrega de una segunda ofrenda floral, ubicándola junto al monolito, y los portaestandartes desfilaron con la bandera chilena, la del MNS y la de FON, en un acto simbólico que dio el cierre a la ceremonia. Posteriormente, se compartieron palabras entre camaradas junto al Monolito, momento en el cual los asistentes comenzaron a hacer progresivo abandono del lugar.
Esta ceremonia fue sin lugar a dudas la más significativa de todas aquellas organizadas por Frente Orden Nacional. Los preparativos iniciados con meses de anticipación dieron los frutos esperados, consiguiéndose ejecutar cada paso preestablecido con pleno éxito. Los asistentes manifestaron su conformidad con la ceremonia, muchos de los cuales felicitaron el grado de solemnidad y organización que fue desplegada para homenajear a los mártires como es debido.
Frente Orden Nacional agradece a todos los asistentes y organizaciones que tomaron parte en esta jornada de homenajes dedicada a quienes hicieron mucho más que nosotros en esta oportunidad, dando sus vidas y un ejemplo inmortal.
El Rayo Blanco avanza; sólo les queda aceptarlo.

















