Frente Orden Nacional hace presente su lista de principios oficiales, fundamentales para comprender la esencia de nuestra Cosmovisión y sin cuya adhesión no es admisible militancia. A su vez, presenta una lista de objetivos básicos cuya consecución se estima dentro de un mediano y largo plazo.
Previamente a la exposición de los ya mencionados principios y objetivos, es necesario señalar que:
I. Frente Orden Nacional no prestará colaboración con grupos violentistas, en lo que se refiere, entre otros, a luchas y riñas callejeras, así como a ningún acuerdo o pacto político que directa o indirectamente tienda a la realización de actos violentos.
II. Frente Orden Nacional se abstiene de todo ataque no provocado, así como de toda provocación.
III. Frente Orden Nacional está dispuesto a la colaboración mutua con otras agrupaciones, fundamentalmente, a través del intercambio de ayuda en proyectos, propaganda, información y de textos para sitios de Internet.
IV. Frente Orden Nacional se compromete a presentar los principios y objetivos acá expuestos a toda agrupación o movimiento interesado en trabajar conjuntamente.
Frente Orden Nacional presenta la siguiente lista de principios y objetivos básicos, en muestra del desarrollo y evolución del Nacionalsocialismo adaptado a la realidad Chilena y a los tiempos actuales.
1. Concebimos al Nacionalsocialismo como una Cosmovisión desarrollada a partir de la Naturaleza, orientada a conseguir el mejoramiento material (tangible) y espiritual (intangible) armónico entre la nación, sus integrantes y el Medioambiente. Dicho mejoramiento, debe perseguirse en la forma y en el fondo de acuerdo a las particularidades que conforman las identidades nacionales.
2. Estimamos que el Nacionalsocialismo se caracteriza principalmente por su esencia más que por su aspecto formal, no obstante lo segundo jamás deberá estar en abierta contradicción con lo primero: grandes civilizaciones y culturas manifestadas ya sea como imperio, nación, poli, etc. si bien florecieron mucho antes del advenimiento del Nacionalsocialismo como movimiento político, exhibieron el mismo ethos heroico y espiritual. Por esta razón, no consideramos que dicha Cosmovisión se encuentre atada a determinada simbología, ni vedada en su aplicación por factores de tiempo y espacio, pese a requerir de necesarias adaptaciones para desarrollarse de la manera más óptima.
3. Rechazamos la valoración a priori de cualquier modelo político o económico como el mejor sin considerar las consecuencias tanto negativas como positivas que éstas puedan generar en los aspectos materiales y espirituales de la vida de la nación en la que se ponen en práctica.
El bienestar de las personas, en el corto y largo plazo, debe ser el parámetro para determinar la idoneidad de cualquier medida, por lo que la adopción de un modelo económico o político debe perseguir siempre el bienestar del pueblo, siendo sólo una herramienta para éste y no un fin en sí mismo.
Es necesario que la determinación del destino de las naciones vuelva a las manos de cada una de ellas.
4. Consideramos que la Justicia Social debe buscarse armonizando los intereses de las diversas fuerzas que actúan al interior de la comunidad nacional. Iniciativa privada e interés social no deben verse enfrentados, sino que deben crearse las condiciones necesarias para que ambos conceptos se complementen de manera vital.
De esta manera, es nuestro deseo que el crecimiento económico del particular se proteja por el Estado, pero que a su vez se condicione para que sólo pueda tener lugar cuando la iniciativa cumpla una función social y brinde un real beneficio a la nación en el corto y largo plazo.
5. Aspiramos a una economía al servicio de la nación en su conjunto, capaz de evolucionar en su forma según lo requiera el nivel de desarrollo tanto tangible como intangible de ésta. Se reconoce que los actores económicos al interior del país tienen necesidades y aspiraciones las cuales los insertan en un dinamismo constante, pero en ningún caso debiera tender éste en contra del bien común; así mismo, los actores externos al país pueden participar si su intervención no afecta negativamente los valores y estructuras de la sociedad, además de contribuir en su desarrollo.
6. El Derecho debe ser expresión fiel al espíritu del pueblo que se regirá por dicho ordenamiento, es decir, no deben contradecir las convicciones morales imperantes y especialmente satisfacer el criterio de justicia estimado adecuado a nivel nacional. Al ser esto así, no debiesen tener incidencia en el ejercicio soberano del Derecho, los criterios de potencias u organismos internacionales.
Ante la necesidad de suscribir Tratados Internacionales, lo cual podría originar limitaciones a nuestra soberanía a favor de agentes extranjeros, estimamos adecuada la previa consulta a la ciudadanía para adoptar la medida más idónea atendiendo al parecer nacional.
Estimamos que los Derechos Fundamentales que hoy se reconocen a las personas deben comprender una extensión acorde a tradiciones nacionales y no pretendidamente universales. En caso de reconocerse y protegerse a tales garantías dentro de un ordenamiento jurídico, ellas deben tener por finalidad resguardar a las personas frente a eventuales abusos o carencias, y no servir como herramienta de presión para agrupaciones de personas en nuestro país u organismos o potencias extranjeras.
7. Consideramos al actual imperialismo, cualesquiera que sean sus expresiones y fundamentos, como altamente nocivo para la autonomía de los pueblos, así como también para la armonía que a nivel internacional exige la consecución del mejor desenvolvimiento en cada uno de ellos.
Una de las expresiones de imperialismo que nuestro Movimiento rechaza y denuncia es el Sionismo: movimiento político-religioso que con sus aspiraciones y acciones tendientes de conquistar la hegemonía mundial a favor de un determinado sector del pueblo judío, viola la soberanía de las naciones y ejerce distintos tipos de influencia en los gobiernos que le son de su interés.
8. Reconocemos a la Naturaleza como una realidad anterior y superior al ser humano, determinante de las múltiples diferenciaciones inherentes a todos los seres vivos y que son tendientes a asegurar la adaptación y evolución de éstos, en plena sintonía con el Medioambiente. Son contrarias a la Cosmovisión de Frente Orden Nacional, aquellas ideologías, concepciones del mundo o agrupaciones de personas que nieguen la anterior afirmación, o que propendan a objetivos cuyas consecuencias atenten contra ésta.
9. Todos los chilenos están llamados a participar en la construcción de un Chile superior a través de Frente Orden Nacional, lo cual podrá hacerse efectivo siempre y cuando se verifique en los interesados, no sólo la defensa de los valores Occidentales, sino que estar dotado de las virtudes necesarias para llevarla a cabo, entre las que destacamos principalmente la creatividad, disciplina, lealtad y valentía, sin las cuales es incoherente el apoyo hacia una causa como la nuestra.
Las exigencias impuestas se orientan a asegurar la selección de una nueva aristocracia no clasista, de entre los miembros de la nación, cuyos integrantes deberán ser ante todo ejemplos de virtud y patriotismo.
10. Concebimos a Chile como un producto de la cultura europea occidental, no obstante haber adquirido con los siglos características que lo han tornado diferente a cada una de las naciones que tomaron parte en la construcción de su ser. Toda la historia de Chile, en sus auges y crisis, está relacionada con la acción y obra del euro-descendiente en nuestras tierras, razón por la cual rescatamos y defendemos su legado, en contraposición al inmerecido olvido en que hoy en día esto se encuentra.
11. Reconocemos la gran relevancia de las razas humanas en la configuración de las identidades, culturas e historias nacionales de los pueblos del mundo y la necesidad de conservarlas sanas y diferenciadas unas de otras. Para esto, sostenemos la necesidad de la formación de una consciencia racial que permita comprender la importancia que la herencia biológica y espiritual tienen en la salud y unidad de todos los pueblos.
Consideramos condición esencial para cualquier medida eugenésica, la valoración previa de la propia raza y cultura, permitiendo así una natural iniciativa individual hacia su fortalecimiento, y defensa ante aquello que las perjudique.
Para reconocer y respetar las características de los pueblos indígenas americanos, es indispensable la previa afirmación de la propia identidad chilena como diferente de la de aquellos.
12. No consideramos al mestizaje iniciado en la Conquista entre el español y el indígena como un proceso creador de una nueva raza. Actualmente en la parte de la población chilena que es mestiza, se puede apreciar un predominio racial de tipo europeo, el cual estimamos de importancia para la configuración de nuestro ser nacional, y una herencia biológica a cuyo fortalecimiento propende nuestro Movimiento. No obstante lo anterior, no definimos a la actual nacionalidad chilena por algún tipo de pureza racial.
Para Frente Orden Nacional raza y pureza racial son conceptos diferentes; el primero es una división natural constatable en todos los seres vivos de la Naturaleza, mientras que el segundo consiste en un objetivo o aspiración. Al respecto, la esencia fundamental de nuestra Cosmovisión no es la exaltación o sanción de las personas según su pureza racial, sino que la efectiva contribución que se ofrece, conforme a las propias condiciones y capacidades, para el mejoramiento biológico-espiritual de la comunidad del pueblo.
13. Nuestro Movimiento está dispuesto a establecer relaciones de colaboración mutua con personas o agrupaciones externas a Frente Orden Nacional.
Lo anterior, sólo tendrá lugar cuando el trabajo en conjunto permita a Frente Orden Nacional la consolidación de sus objetivos sin transformar negativamente a su Cosmovisión (entendiendo como “negativo” al abandono total o parcial de su ética espiritual nacionalsocialista).
14. Frente Orden Nacional es un Movimiento esencialmente político, tanto en sus fines como en sus medios, de lo cual se desprende que el estudio de la historia nacional y mundial no constituye un objetivo en si mismo, sino que está destinado a comprender la realidad y a fundamentar nuestra Cosmovisión.
Lo dicho, no obsta a que nuestro Movimiento pueda hacer públicas sus opiniones referidas a los diversos hechos acaecidos.
15. Nuestro Movimiento no practica ni promueve la violencia individual o grupal para la concreción de sus objetivos, y condena el ejercicio de ella con finalidades políticas.
En nuestro país, la violencia por motivos raciales ha estado presente desde nuestros orígenes como el natural fruto del choque cultural y racial verificado constantemente en la historia de los pueblos, sin estar estos hechos asociados siempre a las mismas ideologías políticas, filosóficas o religiosas, sino a lo visceral y reaccionario; por lo tanto, de la misma manera en que se consideran las causas económicas y sociales que motivan ciertos delitos, creemos que deben considerarse factores externos (inmigración principalmente) a los autores inmediatos de las explosiones de violencia calificada como xenofóbica, antes de establecer relaciones arbitrarias entre las causas de este tipo de violencia y el Nacionalsocialismo.
16. No concebimos a la desigualdad natural como una patología a combatir, sino como fundamento esencial de la búsqueda por la adaptación del ser humano al Medio y la propensión hacia su mejoramiento, mediante la vida, trabajo, y sacrificio de las personas, especialmente de los más aptos, a favor de sus semejantes.
Somos partidarios de un viraje en la moral actual, consistente en abandonar la envidia y resentimiento motivadores de la idea de igualdad de la humanidad como principio moral, y a su vez, promover la identificación de los más aptos y virtuosos para posteriormente exigir de ellos su máximo rendimiento a favor de la comunidad del pueblo, condición sin la cual consideramos imposible valoración alguna de sus capacidades.
Nuestra afirmación del altruismo basado en los vínculos nacionales nos hace rechazar las ideas y acciones que tiendan a la lucha de clases sociales, cualquiera que sea su justificación.
17. Rechazamos todo tipo de ideología materialista por encontrarse en abierta contradicción con el fundamento espiritual que caracteriza a nuestra Cosmovisión. La materia ha de ser siempre subordinada y funcional a las metas de mejoramiento individual y colectivo inherentes al espíritu presente en cada ser humano y la Naturaleza.
Frente Orden Nacional tolera la libertad religiosa, no obstante se opone a las influencias políticas y sociales que ciertos cultos minoritarios en Chile ejercen en beneficio propio y en desmedro de la unidad e identidad nacional.
Nuestro Movimiento permite a sus militantes la adhesión a cualquier culto o credo, siempre y cuando estos no contradigan la presente lista de principios oficiales.
18. Sostenemos que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad, razón por la cual la primera no debe hallarse en contradicciones con la segunda, y la reconocemos como una institución de derecho natural generadora de personas sanas educadas en torno a una común tradición. Por lo tanto, la familia es concebida por nosotros como esencialmente funcional a la nación de la cual proviene y da origen a la vez.
Concebimos a las relaciones hombre-mujer como de necesaria complementariedad y colaboración, sin la cual no es posible la estructuración de la familia ni de la sociedad. A su vez, rechazamos las ideas que justifiquen la lucha de sexos o la supremacía de uno sobre otro, por atentar contra las diferencias intrínsecas que hacen posible la generación de una sana descendencia.
19. Rechazamos todo tipo de aborto irresponsable, expreso o encubierto, siendo posible tolerarlo únicamente, en aquellos casos en que el embarazo sea producto de una violación, ponga en alto riesgo la vida de la madre, o implique el nacimiento de un ser con graves y lamentables deficiencias, procurando siempre consolidar la higiene bio-síquica de la expresión tangible e intangible del pueblo, es decir, caracteres hereditarios positivos tanto genética como culturalmente.
20. Reconocemos a la ciclicidad manifestada en la historia de los pueblos, principalmente en su perpetuo devenir, como un fenómeno constante fruto de la regeneración y deterioro permanentes que afectan a todo aquello que se rige por la Naturaleza.
1. Conseguir la aprobación y defensa del los chilenos hacia la Cosmovisión nacionalsocialista de nuestro Movimiento por medio de propaganda que presente a nuestra organización ante todos los actores de la nación, y del adoctrinamiento necesario para explicar nuestro ideario a los interesados.
2. Transformar a nuestro Movimiento en una gran escuela política nacionalsocialista, que convierta al chileno políticamente indiferente, en un activo, sacrificado y realmente comprometido luchador por Chile. Lo anterior, es presupuesto esencial para que cualquier programa u objetivo en general pueda llevarse a cabo, razón por la cual, revestimos a la formación de soldados políticos nacionalsocialistas con la más alta relevancia.
3. Desarrollar propuestas de todo tipo que estén al servicio de Chile y en armonía con nuestra Cosmovisión, así como también exponer nuestro pensamiento crítico frente a la realidad actual nacional e internacional.
4. Convertir a nuestro Movimiento en un partido político legal y constitucional que pueda influir de manera más amplia en la sociedad a través de la presentación de candidatos en las elecciones periódicas, y que posteriormente puedan llevar a cabo nuestro pensamiento mediante las atribuciones que legítimamente les conceden los diferentes cargos públicos.
5. El proponer y fomentar un acercamiento entre los distintos sectores de la sociedad, tendiente a originar en estos, valores y virtudes tales como el de la cooperación, respeto y entendimiento en pos del bien común.
6. La defensa de nuestra soberanía ante cualquier tipo de vulneración, sea ésta originada desde el exterior o interior de nuestra patria. Para evitar lo anterior, estimamos necesaria la recolonización chilena de aquellos territorios nacionales que por diversas razones no se encuentran lo suficientemente habitados, promoviendo así la cercanía de las personas con su propia patria (por la cual debe ser totalmente exigible defensa), y la descongestión de nuestras principales ciudades.
7. El reconocimiento, de las diferentes etnias indígenas presentes en nuestra patria como naciones distintas de la chilena, y además, de un territorio adecuado estrictamente a sus necesidades materiales y espirituales.
8. El surgimiento de un gobierno genuinamente nacional, fundado en cuanto a su estabilidad, sobre el apoyo de una amplia mayoría, gobierno en el cual todo chileno tenga participación pero en que sólo los mejor capacitados podrán dar curso práctico a su ejercicio.
Para esto, estimamos necesario que los considerados “mejor capacitados”, deben serlo de manera integral, por lo tanto también moral, y no solamente técnica, volviendo imprescindible que todo funcionario del Estado sea de vida ejemplar y públicamente conocida.
9. Reformar la educación chilena para ésta se constituya en difusora de los valores nacionales y de civilidad, además de proveedora de enseñanza de calidad, tanto en establecimientos públicos como privados. De esa manera, pretendemos que los estudiantes más aptos académicamente, sean a su vez los más dispuestos al sacrificio a favor de la comunidad, con el consiguiente incentivo que permita una natural disposición por dicha forma de desempeño.
10. Reformar el Código Penal chileno, para que contenga sanciones en las cuales converja el necesario rigor y una retribución a favor de la nación, que debe ser entendida como titular del Derecho imperante.
11. Respecto del medioambiente, aspiramos a la protección de los recursos naturales nacionales, para su explotación de manera prudente y exclusiva para el desarrollo de la economía chilena.
Además, acercar al pueblo con la Naturaleza mediante viajes tanto dentro como fuera de las distintas regiones del país, en del plano turístico como laboral. A su vez, la protección ecológica de los distintas especies de flora y fauna que caracterizan a nuestro medio natural nacional.
12. El plantear y promover políticas racistas positivas, tales como:
I. Fomento de la natalidad sana del pueblo nacional.
II. Fomento del deporte y la salud, junto a una educación artística y cultural, como formas de desarrollar al máximo las mejores virtudes del pueblo.
III. Paralización total de la inmigración ilegal y perjudicial para la economía e identidad nacional.
IV. Eliminar cualquier intento de integración forzada, ya sea cultural o racial.
V. Fomento de las costumbres e idiosincrasia propia del pueblo, frente a las posturas y actitudes “mundialistas”, o extrañas.
VI. Fomentar el amor y respeto por la diferencia con las diferentes etnias, sin exclusivismos, respetando las evidentes diferencias que existen.
VII. El defender y promover principios eugenésicos positivos, es decir, los que se refieren al mejoramiento racial y a la esterilización voluntaria asistida, respectivamente, existiendo esta posibilidad para todos aquellos que sufran de una enfermedad hereditaria. La medida anterior tiene por finalidad el evitar el nacimiento de personas con graves y lamentables incapacidades físicas e intelectuales y, principalmente, promover la adopción de los miles de niños huérfanos que, por una u otra circunstancia, se hallan faltos de un núcleo familiar del tipo tradicional.
De lo anterior se desprende que el racismo planteado y defendido por nuestro Movimiento se aleja completamente de las caricaturas que se ha hecho y se hace de éste, por ende, aquel no es ni será concebido como odio o sub-valoración racial.
¡Chilenos a la acción!